The Best Of You
Hoy leyendo a Antihéroe me he sentido sumamente identificado.
La mía también es de esas familias que, a falta de poderme estar siempre encima,
se dedican a imaginar que mi vida es mucho más excitante que la suya.
Hmm... tal vez solía serlo.
Después cambié y me volví... más o menos buena persona.
O más bien, acepté mi condición de Leo.
Y por supuesto empecé a partirme constantemente de risa.
¿Por qué? Fácil.
Mi vida no es tan excitante, por mucho que siempre tenga historias que contar.
Pero me río porque está llena de incoherencias cómicas.
Acostumbro a sentirme incomprendido por la gran mayoría del mundo.
Por eso construyo mi universo propio, concéntrico, con personas cercanas a las que me dejo conocer.
Y me sigo riendo porque ese desendimiento provoca casos de ignorancia.
Básicamente, en los que gente que ya ha agotado todos los puntos hace por seguir existiendo en mi universo.
Sí, a veces hago excepciones y readmito a según quien, pero por lo corriente...
No, no es que sea antisocial, o antipático.
Simplemente elijo con quién me relaciono.
Y soy terriblemente exigente, como le suponen a Antihéroe.
Pero no solo con las chicas.
Yo soy exigente con los amigos, los compañeros de trabajo, los clientes, los jefes, los ligues de una noche, la gente con la que hago música, la familia, la empresa.
Y por supuesto conmigo mismo.
Y a riesgo de sonar intolerante, creo que no hay nada malo en la exigencia.
En exigir lo máximo. Porque...
¿Para qué vamos a estar en este mundo, si no es para dar lo mejor?
.--
PD para gEMA: Entiendes ahora por qué no puedo dejarte en manos de cualquiera ¿no? ;-)




