Am I Ever Gonna Find Out
Vale; tengo un día un poco raro, así que mejor no hagas demasiadas preguntas.
No... no va por ahí; digo por donde siempre.
No va ni de chobits, ni de princesas, ni de chicas que pasarían por obreros ni de nada de eso.
Hoy me falta algo; creo que lo he perdido y no tengo puta idea de qué es.
Y no; déjalo, ya sé qué piensas, pero no, no hay mujer alguna en este mundo que tenga lo que busco.
Tampoco chico alguno, antes de que sugieras que me cambie de acera.
Soy cumplidor y tengo contratos que me impiden cruzar la calle por el bien y el interés de todos.
No sé, tal vez estoy harto de que llueva los fines de semana.
O había olvidado que no debo ver más de un capítulo de Anatomía de Grey a la semana.
O a lo mejor es lo típico de querer que las cosas sean de una determinada manera.
Pero claro, no pueden serlo.
Y desde que encontré la foto aquella entre las páginas del libro de Martí i Pol no hago más que mirar atrás.
Garantía segura de meterse de ostias.
No recuerdo cuándo lo dije, pero como siempre, ella tenía razón.
Puesto que yo no la tengo, siempre tiendo a juntarme con quien la tiene siempre.
En esta ocasión, "M", que no la misma "M" de la casita en Ibiza, tenía razón al sugerir que no necesitaba otra como ella.
No necesito mirar atrás cada dos por tres.
Necesito comerme el mundo a bocados.
Pero últimamente me duele todo y todo me resbala más que de costumbre.
Para más jolgorio, dormir no hace efecto alguno y empiezo a odiar todo lo relacionado con Italia excepto a los antiguos romanos y la pasta.
Y sí, me quejo por vicio, que después de volar es lo que mejor hago.
Y es un dar vueltas sin ir a ningún sitio.
Que vale, lo hago habitualmente, pero forma parte del buscar algo que no sé qué es.
Maldita televisión...
.--




