Hay un electrón en mi cabeza. Neurona juega con él a pádel, llevándolo de lado a lado del cráneo. Lo hacía, al menos hasta hace un rato. Sigo hablando de lo mismo (es grave...) que en el último post.

Me explico: todo viene de un "soy idiota porque sé lo que estoy dejando pasar... ¿y crees que no me da rabia?" acompañado de diversos cumplidos hacia mi persona.

Había cosas por clarificar... especialmente después de la cronología que pasa por pasar una media de cinco horas diarias con Missy B durante la semana anterior a la presente, y de golpe, no verla, no llamarla, no contestar los mensajes durante seis días. Eso provocó que al volver a verla ayer, me llegaran ciertas quejas. Eso... acabo degenerando como siempre, en una conversación en alemán, en un...

Du und ich müssen reden. Später.

Que viene a ser un "tú y yo tenemos que hablar. Más tarde." El problema de dicha frase es que tiene infinitas interpretaciones. Así que ante la perspectiva, apagué a neurona hasta esta tarde. Y esta tarde hemos hablado. Durante apróximadamente cuatro horas. Sí, se aprenden muchas cosas en tanto tiempo. ¿A qué le tienes miedo? ¿Qué falta? No lo entiendo. ¿Sabes que nadie te dará lo que yo te ofrezco? Lo siento. Yo también, pero no puedo cambiarlo. Sí, supongo que lo he elegido. ¿Me gusta? Me encanta. Seguro que hay millones de personas... Ya, claro. Y cada vez un poquito más cerca y sin embargo nunca lo suficiente.

Total; que debo ser especial, pero aún me falla algo. ¿Duele? Aún no lo he decidido. Creo que no, he vuelto al statu quo y soy personita feliz, el sol brilla aunque esté nublado... pero... ya decía yo, que últimamente todo iba demasiado bien como para ser verdad del todo. Pero bueno, no alarms; Ya he dejado de resistirme, he asumido de qué padezco y no molesta. Me inspira, me llena, me da algo en qué soñar, y sentido a las canciones que canto.

Como siempre, yo en mis trece.

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PD para Míri!: Febrero Febrero... ¿cuándo te veo?