El título de este post es obvio sólo para Matt, mi franco-compañero de piso. No voy a explicaros el porqué puesto que sería una historia muy larga que no haría sino incrementar la mediocridad de este post, que ya de por si está destinado a ser terriblemente malo (apuesto a que ya lo estáis sintiendo).

En fin; ayer sábado noche nos dispusimos a salir por ahí por donde siempre. Noté que nadie vino a buscarme. Me parece bien. Había suficientes desconocidos alrededor como para ir haciendo amigos y conocer gente a la que preferirías no conocer. Con todo no logré encontrar a ChicaConcierto. Paciencia, que Barcelona es muy grande (si bien no sé quién me infundó el temor de que en realidad la chica en cuestión no fuera de Barcelona y sólo hubiera venido por el concierto, que es algo que de hecho hizo bastante gente - Oh Mon Dieu).

Escaneando el panorama, allá hacia las cuatro y media largas de la madrugada advertí una perturbación en la uniformidad que fue causante de una conversación con Neurona:

Neurona: "es guapa"

Kazz:"estoy de acuerdo"

Neurona: "es emo"

Kazz: "¿es emo? no fastidies..."

Neurona: "I know, I know. Las emos no nos sirven..."

[aquí sucede serie de eventos no relacionados]

Kazz: Ese tío lleva la misma camiseta que yo. Debe morir.
[Victor se gira a echar un vistazo]

Kazz: Deberías matarlo in situ. O alternativamente puedes conseguir que esa chica [refiriéndose al sujeto de la observación anterior] se meta en mi cama.

Victor: Es amiga mía, ¿te la presento?

Neurona: Mmmm... No.

Victor: Se llama XXX [pero no es el mismo que el de gEMA!]
Neurona y Kazz: xDDDDD

Básicamente. Las conversadciones de madrugada con un nivel de alcohol en sangre aceptable pero no recomendado a conductores no dan para mucho más. Aunque a días salen por la rama filosófica y casi podríamos escribir un tratado de felicidad watéverista.

En fin, que logramos volver a casa previo coger el metro (donde por cierto había una chica que tomaba el viento - un día de estos os lo explico) habiendo cantado la única frase que nos sabíamos de la canción "The Pretender " de Foo Fighters, que viene a ser "I'm not like the others" unas cuatrocientas veces aproximádamente.

Y hoy, domingo. Vagos al poder. Series, messenger, sofa-ing, y wok casero para cenar. Con roquefort. Últimamente le encuentro más utilidades al roquefort que mi abuela al vinagre. Amazing.

En fin, mañana, primera semana completa de Diciembre, que ha sido históricamente una semana para liarla tremendamente. Y se prevén tormentas y rallos y centellas. Cien por cien amable.

Nada más por ahora. Sed malos, y actualizad mucho que si no no tengo qué leer en los ratos libres.