Está visto que tengo mucho más éxito escribiendo de malas que de buenas. Hay que ver... pues sabed que hoy tampoco estoy de muy buenas... pero por temas completamente diferentes a los del último post.

Hoy es algo más personal. Para conmigo mismo, quiero decir. El problema es que cada vez que trato de explicarlo, quienquiera que sea mi interlocutor se apresura a soltar un "vamos, que tienes ganas de...". Que no. Que nunca está de más, pero que no van por ahí los tiros. La cosa anda más bien entre la relación entre vivencias emocionantes e inspiraciones...

Y es que hay que remontarse al diecinueve de octubre (aish... diecinueve) para encontrar la última vez que escribí. Y recuerdo a los que no estén atentos que yo solía escribir canciones como hace churros el churrero de Marina esquina Meridiana, como dije un día. Claro que por entonces no faltaban las emociones, por falsas y autoinducidas que fueran, y ahora he restringido bastante lo de emocionarme por cosas que no sean reales, y claro, la creatividad se resiente.

Id est, si Kazz no la lía, Kazz no escribe. Y no mola, porque yo nací para crear cosas. Crear música, combinaciones de palabras, imágenes, e incluso software los días que hago aquello por lo que me pagan. Y si paso largas temporadas sin crear un poquito de todo, es que no soy yo del todo.

¿Y qué relación tiene eso con el hueco sobrante de la cama? (Créedme, he probado a dormir en diagonal y todo, pero el maldito hueco sigue allí). Pues que cualquier cosa remotamente parecida a rellenar el vacío serviría como fuente de emociones nuevas de las que extraer sentimientos sobre los que escribir, porque yo no soy de los que escriben cosas ajenas , yo escribo las cosas que siento.. y si no siento, pues no escribo.

Simple, ¿no?

En fin (delfín - no creas que no recuerdo de quién se me pegó eso... un día ejecutaré mi venganza...), que es viernes y creo que voy a ir a cervecear un poco por el centro, a ver si encuentro algo interesante.

Sed malos! (it's funnier!)

.--