
Y rompe al fin el sol, sobre esta Tierra Santa...
Y escuchas el clamor de una bomba que estalla...
La noche larga fue, y ahora el mar se tiñe...
De rojo sangre y fe de un dios que ahora sonríe...
Esta humilde ciudad parece el mismo Infierno...
La muerte ayer llegó. El odio es un veneno...
Si llamara a tu puerta toda esta destrucción...
Verías el Paraíso en este cinturón...
Cómo dijo el profeta, de ti un mártir harán...
El verde inundará las calles de la Estrella...
Y sufrirán tu lucha por una libertad...
Y entre la juventud, de fe y orgullo herida...
Se siega la cosecha de muertos por la vida...
De un pueblo agonizante, o tierra prometida...
De un símbolo o de un credo, o una causa perdida...
El lamento de un pueblo que casi nadie escucha...
La lucha continua... La atrocidad desnuda...
Cometen ambas partes. Un pueblo que ahora muere...
Y otro que sacrifica... A un dios inexistente...
Cómo dijo el profeta, de ti un mártir harán...
El verde inundará las calles de la Estrella...
Y sufrirán tu lucha por una libertad...
Un día caerá el sol, sobre esta Tierra Santa...
Y el silencio se hará, y callarán las armas...
¿Cuánto mártir habrá que ya habrá muerto en vano?
Seguramente algunos... Seguro... Demasiados...



Es triste esta situación de destrucción sin final, buen post.
Saludos