Esta ha sido una semana intensa.
La empecé escribiendo y escribiendo la termino.
¿No me echabais de menos hablando de mí mismo?
Apuesto a qué no.
Como decía, empecé la semana trabajando en mi libro.
La continué con un "espero que estés bien" que derivo en una conversación.
Y esa conversación venía a destilar un "it's too late".
Talmente como en Apologize, de One Republic.
Supongo que es de lógica aplastante: al tardar demasiado en ingresar un cheque blanco,
puede uno encontrarse con que ya no quedan fondos con qué cubrirlo.
En todo caso, mi noche del jueves fue un nudo de tensiones familiares.
Hay días en que preferiría estar solo en este mundo.
Otros pienso que prima prioritas familias est.
Y como siempre, con un pie en cada lado mi cuerpo se fue cargando de energía negativa.
Esa energía durmió durante el viernes y el sábado salió toda en forma de palabras.
Y dije muchas cosas que no debería haber dicho.
Seguidamente y para completarlo me fui de fiesta.
Porque la fiesta en Sodoma nunca para.
Mi velada tuvo dos highlights.
Por un lado, la retransmisión en directo con Sybi entre lo que pasaba en Sodoma, y lo que pasaba en Gomorra.
Por otro, la realización de una buena adopción.
El poder dar sin recibir a cambio me da una sensación de buen rollo karmático existencial que me encanta.
Sin embargo, todo lo vi diferente al siguiente despertar.
Tantas palabras que dije, tanto veneno en la noche anterior merecían explicación y disculpa.
Así que transforme mi energía negativa en humildad (sí, soy capaz de ser humilde a veces) y agaché la cabeza.
Porque claro que hace falta hablar.
Supongo que el problema es que siempre hablo yo.
Pero he aprendido a callarme.
Y sigo vivo - aunque a ratos me siento morir.
Y tengo una nueva canción favorita.
Cuatro de la mañana. Últimamente vuelvo a casa tarde. Comparto mis noches con mi alguien especial. Y si fuera una pantalla... pues supongo que no sería Kazz. En todo caso... ¿te acuerdas? No es que lo mantenga desde entonces. Es que mejoro incluso la apuesta. Demuestras que eres un sol con entidad propia. Con sus inviernos, ciertos. Pero sabe dios que esta mañana brillabas con certeza. Te vi allí en lo alto en el cielo y me dije "hoy puede ser un buen día para salir volando". Vuelo contigo si quieres volar, lo sabes ¿no? Este invierno, supongo ha sido duro. Tanto frío, tanta lluvia, tanta nieve. Para qué salir de casa. Con todo he empezado a recoger plumas para esas alas nuevas. Son de diferentes colores, formas, y tamaños.En conjunto quedan bien. Ma douce amie, tendría tantas cosas que decirte... y sin embargo... mejor no te digo nada. Para qué, si lo habrás oído todo. Baste con decirte que... cuatro y media de la mañana. Como ves, no duermo. Si cualquier noche no duermes tú tampoco, ya sabes cuál es mi número. Y como ya dije una vez anteriormente,
Tu lugar está en el cielo, brillando cada día. Muy, muy alto.
No sé qué tendra la Coctelera. Al final, cada vez que me voy, vuelvo. Han pasado tantas cosas.... tuve alegrías y desgracias que superar. Tuve cosas que construir y pasados que desterrar. Tuve... ¡noticias de Ann! Quien por cierto tuvo la ingratitud de ni dejarme un mail dónde localizarla. La reaparición de Ann y los recuerdos que ello conlleva engendró millones de pensamientos. Y una reflexión profunda sobre la vida. El mirar al pasado me hizo un poco más difícil mirar al futuro. Y para dejar el pasado atrás decidí escribir mi historia en forma de novela en primera persona. ¿Y a dónde me llevo eso? A CerebroIzquierdo. ¿Y pues? Es aquí dónde está toda mi vida de los últimos años. Es aquí dónde relaté mis aventuras y batallas, victorias y desgracias. Es aquí dónde creé polémica y plasmé tantas veces mis sueños. Supongo que uno puede intentar emanciparse, pero en realidad uno no se va nunca de casa. Así que por segunda vez, ahí vuelvo. De vuelta y balanceándome desde un proyecto que nunca tuvo compromiso detrás. Para desgracia de mis detractores y regocijo de los que me echaran de menos, voy a dar un toque de verde a este blog, y tras eso, ladies & gentlemen, Kazz is again in town.
Y cómo no, debo compartir algo con vosotros. Again, ladies & gentleman, y especialmente para Palmy a quién no le gusta: Bounce, de Bon Jovi
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PD para Míri!: Por si no lo intuyes, tú tienes mayormente la culpa de este regreso.
He pasado ocho de las últimas doce horas hacinado cual porcino en un tren tercermundista rodeado de una familia feliz con niña de dos años incapaz de estarse callada durante más de treinta segundos.
Tengo millones de melodías que noche y día me rondan la cabeza. Es como un constante ajetreo de viajeros sin destino alguno. Con ellas se mezclan las ideas, los sentimientos, y todo lo demás que a Neurona se le ocurra. Es que escribir sinfonías, por cortas que sean, resulta siempre un titánico trabajo. Hay que encontrar el momento, el compás, el tono y el tempo correctos para lanzar el gran solo, toque de gracia donde los haya. Encontrar ese momento es harto difícil, así que prefiero que él me encuentre a mí. Así es como lo he hecho y la verdad, todavía noto alguna entrada a destiempo, hay alguna cuerda que desafina, y los metales podrían sonar más brillantes, pero esto empieza a sonar más que bien. Será cuestión de seguir ensayando.
Me llamo Kazz y me gusta el jazz, aunque prefiero el rock y todo el mundo insiste en llamarme como le da la real gana, así que tomaos la libertad. Soy humano, mallorquín itinerante, friqui, y músico. Liándola desde 1984. Esto es CerebroIzquierdo, que al principio contaba cosas interesantes y ahora cuenta mi vida. Acostumbra a tener canciones por títulos de post, que suelen estar aquí. Y me extendería más, pero ya escribí una profunda introspección.
Para quejas y demás paranoias: kazeedarrobagmail.com